sábado, 30 de mayo de 2009

Parto

La iluminación puede ser aceptada a condición de servir efectivamente a la ilustración. Ambas son productos históricos de la materialidad de lo real y de la dialéctica entre dominación y liberación. La cuestión pasa por unir la producción de los saberes de lo real a los procesos de liberación. El reconocimiento práctico de la coyuntura decisiva en la que somos capaces de gestar el gran acontecimiento que derrumba una estructura para que nazca otro ser. Ahí descubrimos la ética, en el momento político del exceso.

Entonces entendemos la relación entre la guillotina y los derechos humanos.

"Los derechos humanos son el derecho a una política que se inventa, el derecho a la libertad y el derecho a un pensamiento rebelde, el derecho infinito de las posibilidades, el derecho a hacer aquello que nadie hizo jamás, el derecho a declarar que es posible aquello que ha sido declarado imposible, el derecho a usar libremente en política las palabras que se pretende hacer desaparecer: obrero, campesino, desempleado. Pero también las viejas palabras gastadas cuyo sentido hay que volver a encontrar: igualdad, revolución y comunismo. No tengamos miedo de ninguna de estas palabras. Todas estas palabras tienen que ser defendidas, toda palabra que perteneció al pueblo debemos defenderla y, al menos en este punto, podemos unirnos." Alain Badiou (La ética y la cuestión de los Derechos Humanos, revista Acontecimiento, No. 19-20, Buenos Aires, 2000.

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